Al diablo con los guapos


Milagros es una chica abandonada; amable, rebelde, irreverente y comunicativa, pero tiene su lado sensible y además sabe soñar. Desde niña le encanta el fútbol y lo juega bien, al grado que, en el convento donde se crió, la llamaban Miligol. A los 18 años debe abandonar el convento y halla trabajo como dama de compañía de Regina Belmonte, la matriarca de una familia de sociedad. Regina simpatiza con Milagros de inmediato, pero el resto de la familia no aguanta su carácter desenfadado y sus malos modales.

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